Transfiere los chiles guajillos a un recipiente, cubre con 3 tazas de agua y cocina en el microondas durante 10 minutos. Mezcla, cubre y deja reposar durante 10 minutos.
Mezcla la cebolla verde, la mita de la cebolla blanca, el jugo de limón y 1/2 cucharadita de sal. Mezcla y reserva.
En un recipiente, mezcla la masa harina con 1 cucharadita de sal. Agrega gradualmente el agua tibia y mezcla hasta que se forme la masa. Divide en 12 bolas de masa, transfiere a un plato y cubre con una envoltura plástica para alimentos.
Escurre todo el líquido de los chiles guajillos y colócalos en la licuadora. Agrega la mitad de la cebolla en cubos, el ajo, el orégano, el comino, el caldo, 1/2 cucharadita de sal, pimienta, salsa de tomate y 3 tazas y media de agua.
Licúa a velocidad alta hasta que todo esté bien unido.
Prueba si necesita sal y reserva.
Calienta 4 cucharadas de aceite a fuego medio durante 2 minutos. Agrega 4 cucharadas de harina y cocina durante 1 minuto. Agrega la salsa de la licuadora. Mezcla bien hasta que esté todo bien unido. Cocina la salsa a fuego medio lento durante 30 minutos. Manténla tibia.
Precalienta 2 tazas de aceite a fuego medio durante 5 a 6 minutos. Cubre la prensa para tortillas con un plástico y presiona las bolas de masa de a dos por vez. Fríe las tortillas en aceite caliente durante 30 a 40 segundos cada lado, deja escurrir en un plato sobre toallas de papel y cubre para mantenerlas calientes. Continúa friendo las tortillas hasta que todas estén terminadas.
Moja una tortilla en la salsa tibia y transfiere al plato.
Agrega la mezela de queso y cebolla. Repite este proceso, creando una pila de tres tortillas por plato. Decora con lechuga, tomate, aguacate y cilantro.